Porción 46 Ekev 2024
Deuteronomio 7:12 La Palabra hoy nos revela el resultado final del pueblo de Dios: cómo podemos alcanzar la herencia y ser salvos ante la disyuntiva entre la obediencia a la ley y la gracia proveniente de la fidelidad del Mesías. Pareciera que es algo muy simple de entender, profundizar y practicar: la obediencia al pacto. La sencilla fórmula de oír, guardar y hacer las leyes de Dios, es decir, el pacto. Dios guarda el pacto. Es recíproco: ambas partes están comprometidas en cumplir con lo que les corresponde. Por parte del pueblo, la obediencia; y por parte de Dios, el otorgamiento de la herencia. Además, Dios ofrece algo más: "misericordia". Esta es una de las palabras que se traducen tanto como “rajem” o “janán”, pero la palabra hebrea es “jesed”. ¿Por qué Dios también da "jesed"? ¿Acaso no es suficiente con guardar el pacto? Deuteronomio 9:4-5 No se debe considerar que la herencia se recibe solo por acciones de bondad o por hacer lo correcto. Pareciera ser cont...