Porción 42 Matot y 43 Mashe 2024

En este Shabbat estudiamos dos porciones que narran los eventos finales del pueblo al recibir la herencia. Estos eventos son analogías de los últimos días antes de la llegada del Mesías Rey. Las porciones nos muestran tres mandamientos del tipo "Jok", aquellos que revelan los hechos de Yeshúa en la tierra.

Jukim que Dios ordenó
En Números 30:16, se menciona: "Estos son los ‘jukim’ que Dios ordenó". Esta palabra se da solo a los príncipes, jefes o dirigentes de las tribus (Números 30:1), ya que el mandamiento se dirige al dirigente de la familia, el varón, a quien Dios otorga la autoridad para convalidar o invalidar votos o juramentos hechos por la mujer. Por lo tanto, un príncipe puede invalidar o convalidar votos hechos por la tribu, del mismo modo que el rey tiene la autoridad para hacerlo con la nación.

Que el Eterno otorgue esta autoridad al hombre podría significar que Dios confía en su capacidad para determinar lo correcto, y además, la representación futura de autoridad que invalida o convalida el juramento nacional. Toda una nación dijo: “Haremos y obedeceremos” (Éxodo 24:4), así como los presentes y los futuros nacidos en las llanuras de Moab renovaron el pacto con juramento (Deuteronomio 29:14-15). Sin embargo, Israel no desterró a aquellas naciones y, además, aprendió el servicio de sus falsos dioses, incumpliendo así el juramento. Por lo tanto, existe la necesidad de un príncipe que, mediante la ley, determine la invalidación o convalidación del juramento nacional.

No es sencillo ejercer esta autoridad, que va más allá de simplemente decir "no" o permanecer en silencio, validándolo. Debe ser determinada conforme a lo que la ley establece, ya que de lo contrario se estaría en contra de los planes de Dios. (1 Samuel 1:22-23) Elkana, al tener un hijo de Janá, la mujer que ama, pudo invalidar su voto. Su hijo amado estaría dedicado por completo y toda su vida al servicio de Dios, apartado de ellos. Él determinó que lo mejor, conforme a la ley, no era solo tener un hijo, sino tener un hijo dedicado al servicio de Dios para el bien de la nación. En este capítulo de Números 30, la palabra "neder" (H5088) "voto" aparece 12 veces, como testimonio de la nación que renueva su juramento al príncipe que habla o calla por ella.

Jukat Tora
(Números 31:21-24) "Jukat Tora" es el decreto de la ley que ordena la purificación por el contacto con la muerte durante siete días, mediante la aspersión del agua mezclada con la ceniza de la vaca roja, en el tercer y séptimo día. Hoy vemos una purificación distinta, mediante el fuego. Solo los objetos metálicos que lo resisten, como el oro, plata, cobre, hierro, estaño y plomo, deben ser purificados por fuego.

El doble tipo de purificación profetiza al enviado de Dios en dos ocasiones: primero como el Mesías que sufre por la nación en el tercer día, y el futuro Mesías Rey de Israel enviado por Dios en el séptimo día. Todo aquel que acepte renovar el pacto en su sacrificio gozará de la purificación de la muerte al final de los días. El fuego añadido es simbólico del juicio mortal, y los seis metales representan el número del hombre. El juicio inicia con la nación, que es refinada conforme al caminar en los mandamientos de Dios. El camino de refinación del plomo al oro, según su significado hebreo, comienza con el conocimiento de Dios (plomo); en humildad y reflexión (estaño); con fuerza, voluntad y determinación (hierro); en Fe o Fidelidad (cobre); demostrando el verdadero amor y misericordia (plata); hasta alcanzar la Justicia (oro). Y todo gracias al Verdadero Amor de Dios hacia su pueblo, enviando al Mesías sufriente y Rey.

Jukat Mishpat
El tercer "Jok" se encuentra en la última porción del libro "Maase" en Números 35:29, "Jukat Mishpat - Ley de derecho". El asesinato es castigado con la pena de muerte; sin embargo, si se trata de un acto sin intenciones, sin hostilidad, sin conocimiento o sin causa, será juzgado y, si este es el veredicto, la asamblea salvará su vida enviándolo a vivir en la ciudad de refugio más cercana. Podrá regresar a su ciudad solo después de la muerte del Sumo Sacerdote ungido. De ser encontrado fuera del límite de la ciudad de refugio, será condenado a muerte.

El acercamiento del Mesías Yeshúa redentor nos ha dado la oportunidad de vida; Él es nuestra ciudad de refugio. No puedes vivir lejos de Él si quieres la vida. Hoy, como Sumo Sacerdote Eterno de Israel, debemos vivir en pacto, refiriéndonos al metal, ya que Él no vuelve como Sumo Sacerdote sino como Rey, para retornar a la herencia que nos dio.

Un punto a meditar son las tres ciudades de refugio dispuestas al oriente y las otras tres al poniente del río Jordán, puesto que Dios, a través de Moisés, está determinando los límites de la Tierra de Israel, tanto en el territorio al otro lado del Jordán, de las dos tribus y media, como en la tierra de Canaán, territorio de las nueve tribus y media. En ambos se ejecutan las leyes de Dios. Por lo tanto, el deseo de adquirir el territorio primero por parte de las tribus de Reuben y Gad no muestra atrevimiento ni oportunismo, sino que está ejecutando acciones proféticas del Mesías Yeshúa.

¿Acaso el territorio de Reuben, Gad y la media tribu de Menashe no es la tierra prometida? ¿Se adelantaron a una repartición determinada por Dios y por el número de habitantes? ¿En qué momento Menashe decidió dividirse en dos, quedando una media tribu al este del Jordán? ¿Por qué Dios decidió dividirlos si ellos no lo pidieron?

Números 33:54 dice que Dios determina cuál será el territorio de cada tribu y que la tribu reconozca su número, reconocen lo justo de Dios en la repartición de la herencia según el suelo, subsuelo, fronteras, mares, ríos, etc. Reconocen que Dios ha dado lo que se merece. La herencia es el logro otorgado por Dios conforme al caminar en sus caminos (Génesis 49:13). Que Yaakov esté determinando la herencia de Zebulún en los mares habla de la revelación de un plan trazado con mucha anticipación, conociendo el caminar y el logro de cada tribus. Por lo tanto, debemos entender que las acciones de las tribus surgen conforme al plan de Dios y como eventos proféticos para nuestros días.

Números 32:1-5 muestra el error de Reuben y Gad al no querer pasar el Jordán. Moisés los corrige comparándolos con la falta de fe nacional que causaron los diez exploradores y recordándoles el juicio de los padres durante los 40 años. Sin embargo, Moisés no vio mal su prioridad, el ganado, al ponerlos primero que a la familia. Tampoco vio mal su gran confianza en la conquista de la tierra, sin mencionar que es con la ayuda de Dios.

Reuben y Gad, como parte de este plan divino, sus hechos, el lugar y el agregar a la media tribu profetizan al primero en heredar, es decir, al primer ser humano en alcanzar la eternidad. Shaul revela este orden en 1 Corintios 15:23: es el Mashíaj Yeshúa el primero en heredar la vida eterna, y después el resto de los pactantes.

Mateo 12:47-50: Aunque parecen duras las palabras del Mesías a sus familiares, de ahí la importancia de Reuben y Gad por el rebaño. El Mesías ha sido enviado a restaurar la obediencia a Dios de toda la nación, para que todos se vuelvan al pacto, alcanzando así la herencia siendo las primicias de la primicia y formando la Eterna familia del Dios Eterno.

La confianza de Reuben y Gad en heredar sin mencionar a Dios es similar a la percepción que se le dio al Mesías, pues muchos creían que actuaba solo por su cuenta. A Reuben y Gad Dios les otorga la tierra porque ellos están preocupados por lo que están representando: una tierra de vida para sus ganados. Dios le otorga la eternidad al Mesías, aquel que dio su vida por una herencia de vida para su nación. ¿Por qué dividir en dos a Menashe? Representa las dos visitas del Mesías, que hicieron olvidar el pecado y que harán olvidar nuestra mortalidad.

En Josué 20:7-8, están los nombres de las tres ciudades al poniente y tres ciudades al oriente del Jordán. Ellos las eligen por la suerte de Dios, para que fueran estos nombres de ciudades entre estas tribus. Sus significados hebreos aumentan la Fe en el Mesías enviado de Dios y los hechos por su nación.
  • Naftalí - Kedesh: Contendió por la santidad.
  • Efraín - Siquem (Shejem): Fructífero en el juicio.
  • Judá - Hebrón: Agradecido por la sociedad (pacto).
  • Rubén - Bezer: El hijo de riqueza.
  • Gad - Ramot: Afortunado se eleva.
  • Manasés - Basán: Hizo olvidar el destierro.
Que hallan sido Rubén, Gad y Manasés, nos muestran al Hijo que por fortuna nos hizo olvidar el camino de Muerte.

Shabbat Shalom.

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