Porción 47 Reeh 2024
Deuteronomio 33:9 - Aquí se habla de los levitas, quienes, en el evento del becerro de oro, eligieron a Dios. Ellos no “ven” a sus padres, es decir, no los reconocen como tales, porque estos no se apegaban a Dios ni a su pacto. En el mismo verso, el verbo “ver” está en contexto con los verbos “reconocer” y “conocer”. Los levitas no reconocen como familiares a aquellos que no eligieron el pacto de Dios.
Hebreos 9:27 - Pablo comenta sobre el destino de todo mortal: la muerte y el juicio. Al utilizar Moisés el verbo “ver,” demuestra que el pacto es tan tangible como las consecuencias. Al final de nuestros días, y según sea nuestra elección, lo veremos.
Representación en los montes Gerizim y Ebal - Moisés eligió una ubicación donde se encuentran dos montes, Gerizim y Ebal, con una distancia de separación de 2 a 3 kilómetros, y alturas que van de los 900 a 940 metros sobre el nivel del mar. Moisés conocía toda la logística, el espacio para las tribus, la ubicación, distribución, y todos los medios y recursos necesarios para llevar a cabo dicho evento, aunque él nunca entró en la herencia. Los montes están dentro de la Tierra Prometida, y el pueblo estaría casi exactamente dividido por la mitad: unas tribus en Gerizim y otras en Ebal, escuchando las lecturas de las bendiciones por cumplir el pacto y las maldiciones por no hacerlo, dejando claro que las posibilidades son iguales y que es una decisión libre.
Deuteronomio 11:30 - Dos montes donde no puedes escoger otro camino, no hay un tercero ni opciones a medias; solo puedes tomar, en libre albedrío, una de las dos decisiones para alcanzar el destino. Moisés da muchos detalles precisos para encontrar la ubicación: cinco lugares para llegar al sitio exacto. Cabe notar que Moisés nunca entró en la herencia, por lo que estos detalles son una revelación de Dios.
Significados de los nombres según la raíz de la palabra:
Allende del Jordán (Jordán / descender)
Camino del poniente (Poniente / entrada)
Tierra del cananeo en el Arabá (Cananeo / humillarse; Arabá / al atardecer)
Frente al Gilgal (Gilgal / rodar el escarnio y oprobio)
Cerca del encinar de Moré (Encinar de Moré / Poderoso Maestro)
Como siempre, los significados de los lugares nos muestran al Redentor del pueblo de Israel, el enviado de Dios que desciende de lo alto para llevarnos a esa entrada en la eternidad. Por su sacrificio, aquella humillación al atardecer, entre las dos tardes en aquel año en que dio su vida y resucitó, ha quitado o hecho rodar de nuestras vidas el pecado y la ridiculización de las naciones por vivir una vida en maldiciones al haber abandonado a Dios y su pacto. Él es ahora nuestro Poderoso Maestro, guía de una vida en pacto con Dios.
Isaías 54:4-5 - El profeta Isaías revela dicha profecía del Redentor que rodará el oprobio de su pueblo. Ese Príncipe e Instructor de las naciones nos hará escuchar las bendiciones del pacto: Yeshúa, el Salvador de Israel (Isaías 55:3-4).
¿Tiene algún significado el lugar llamado “Moréh” en la vida del pueblo?
Abraham es el primer llamado en el camino de la herencia. En Génesis 12:5-7, él viene de la dispersión en Harán y el primer lugar al que llega es la encina de “Moréh”, lugar donde Dios determina dar la herencia a su descendencia.
En Génesis 33:18, aunque no aparece el nombre “Moréh”, sabemos por la cita anterior que también se llama “Shejem”. Su nombre tiene que ver con la geografía del lugar; el paso entre los dos montes describe los hombros del hombre, representando las dos elecciones que tomamos en el camino de la vida. Al igual que Abram, Yaakov retorna de la dispersión ocasionada por su engaño, y el primer lugar al que llega es “Shejem”, donde adquiere la herencia (una parcela), la cual dará a su primogénito Yosef (Génesis 48:22). En el primogénito no solo recaen la mayoría de bienes, sino también responsabilidades como enseñar y dirigir para la elección de las bendiciones y la obediencia a Dios, y así alcanzar la herencia. Es evidente que este lugar es representativo del día del juicio del pueblo de Israel, en el que, por la correcta elección en su libre albedrío, alcanzará la vida eterna en el reino de Dios.
Génesis 37:17: La vida de Yosef está llena de analogías de los hechos del Mesías Yeshúa, y en este texto tenemos una de ellas, como su primera visita al mundo. Yosef es enviado a “Shejem” a ver la paz de sus hermanos y la integridad de las ovejas, pero no los encuentra allí. En su lugar, encuentra a un mortal extraviado que le pregunta: “¿Qué buscas?” Yosef no es el extraviado; en el momento en que el mortal le dice que están en Dotan, Yosef emprende su viaje. Él no está extraviado. Este mortal incurable define a todo aquel que ha olvidado su lugar, ya que no encuentra la bendición. Además, se considera autosuficiente, pues en lugar de pedir ubicación, trata de dirigir a otros. Que Yosef no los encontrara en “Shejem” revela que el primer acercamiento del Mesías Yeshúa no es para juzgar, sino que viene a corregir el camino de los errantes en la dirección de la maldición (Romanos 3:23). Un juicio en estos momentos sin la redención del Mesías sería la muerte del pueblo.
“Dotayenah” o “Dotan” en la Ley solo aparece en este texto con ambos nombres, revelando las dos visitas del Mesías sufriente y Rey, mediante la ayuda de Dios para vencer la inclinación al mal y alcanzar la herencia. “Dotayenah”, en sus símbolos antiguos, indica que la ayuda es mediante la redención del Heredero en el amor de Dios, mientras que “Dotan” es por la renovación del pacto por el Heredero.
Mateo 25:32: Este es el día final de la dispersión del pueblo de Dios entre las naciones, y el primer lugar a visitar es “Shejem”. Todos están reunidos, los que caminaron en el renovado pacto por el Mesías y los que eligieron su propio camino. El Rey los está separando, para que reciban su recompensa según la elección de su libre albedrío: a la derecha, los herederos de la vida eterna, y a la izquierda, los del castigo de muerte. Al ir entrando a la tierra de Israel, el monte Ebal (el de maldiciones) quedaría a la derecha, pero el Rey está dentro de la herencia dando la recompensa; por lo tanto, a su derecha está el monte Gerizim, con las bendiciones y con todos aquellos que renovaron el pacto, alcanzando la vida eterna.
Dotan, al igual que en la Ley, aparece una sola vez en las Escrituras, en 2 Reyes 6:13, con el tema de abrir los ojos, erradicando el temor y la falta de fe, como lo pudo constatar Eliseo. Al igual que el pueblo de Israel lo está confirmando con la muerte y resurrección a vida eterna por Yeshúa Ha Mashiaj. Él ha abierto nuestros ojos, oídos y mente al Pacto, a nuestro Dios y a la futura herencia. Mientras que el ejército sirio, cegado y llevado ante el rey recuperando la vista, son todos aquellos que no quieren vivir en el pacto, al final, en “Shejem”, se darán cuenta del tremendo error de perder la herencia de la vida eterna.
Por tanto, Moisés continúa diciéndonos: Destruye toda especie de idolatría en tu vida. No añadas ni restes nada del pacto. Identifica las falsas profecías y los falsos profetas, y apártate de ellos. Busca la santidad para ver a Dios. Venera a Dios en sus tres temporadas de fiestas, dando las ofrendas y diezmos. Y no olvides al pobre, a la viuda, al huérfano y al levita, dándoles la ayuda que Dios manda.
Esperemos en fidelidad hasta ese día para escuchar al Rey decir: “Venid, benditos de mi Padre, heredad el reino preparado para vosotros desde la fundación del mundo.”
